Extraordinario y urgente fue el pleno celebrado ayer en el ayuntamiento de Villamayor. Pero que nadie se alarme, en Villamayor ni ha habido terremotos, ni riadas, ni por supuesto ha conseguido el partido socialista la agregación ni tampoco ser entidad local menor.
Extraordinario por no ser publicitado, por llegar tarde el equipo de gobierno a la celebración, por no estar acondicionado el salón de actos, sin megafonía o sillas para el público. También extraordinario porque los concejales, de la oposición, recibieron la convocatoria con apenas ocho horas de antelación o porque no pudieron ver la información de los puntos a tratar; otra vez más fueron vulnerados sus derechos. Extraordinario también porque no estaba la guardia civil.
Urgente para quitarse de delante la resolución de alegaciones a distintas tasas municipales. Alegaciones presentadas por Chunta Aragonesista y también por otras asociaciones. Apenas estimaron algunas, las de mayor calado, las que mejoran la propuesta inicial, las despreciaron por no ir acompañadas del estudio de costes económicos, como si la oposición tuviera a acceso a la información de los costes de personal o decidir sobre los mismos.
Todo eran prisas, el alcalde pretendía que se votaran los puntos sin que hubiera debate por parte de los concejales. Con el concejal de deportes lo consiguió, no defendió un reglamento que tanto esfuerzo le había costado preparar, simplemente votó. No lo consiguió con los concejales de Chunta Aragonesista, que una vez más le recordaron al alcalde que las cosas ni se hacen así, ni vale todo. A pesar de las prisas dos cuestiones quedaron claras, que al equipo de gobierno no le interesa la calidad de los servicios que presta el Ayuntamiento y, que a los vecinos nos ven como una simple fuente de ingresos.
Ni extraordinario, ni urgente, solo “de pandereta”.








2 respuestas hasta el momento ↓
El Trudero // Junio 5, 2009 a 9:01 am |
Sin desperdicio también las últimas escenas de la farsa. El alcalde, de nuevo metiéndose con el público, la protavoz del PSOE, concejala de hacienda, haciendo gestos irreverentes contra parte de los asistentes. Los menos provocadores fueron, cuando levantaba las manos con sus dedos índice y corazón haciendo la señal de la victoria. Esta señora, por decir algo, se supera a sí misma en cada pleno. Me la imaginaba de nuevo, como cuando emprendió su batalla contra todos sus vecinos, contenedor de basura en ristre de un lado para otro o cuando arrojaba de nuevo al brazal, la broza que los agricultores sacaban del agua, allí cerca de su casa.
¡Toda una luchadora por la convivencia pacífica!
belen // Junio 11, 2009 a 8:54 pm |
Resulta cansado…. es cansino… casi desesperante comprobar el grado de …. alienación, de patética asunción de masa y no de persona capaz de pensar. No se equivoquen los que me leen: no queda casi nadie libre de pecado. Me molesta y mucho que la gente no piense sola, consigo misma, … me fastidia que la gente vote porque se bautizó o la bautizaron en un partido y después…. ya nunca pensó, simplemente se dejó que le pensaran.